Dormisteis a mi lado ángel mío
Jazmín y Lirio exhalas;
Siento mi corazón con alegría
al toque melodioso de tus alas.
Te veo entre mis sábanas ángel mío
tan bella y esplendorosa y sin frío,
más bien llena de sudor y agitada
del dulce resplandor que se ajustaba.
Dormisteis a mi lado y no lo creo,
tu cuerpo se encendió de maravilla,
aún siento latir mi corazón
del trote del corcel en apogeo.
¡Amor! ¡Puro Amor! ¡Volcán en erupción!
Fue esta noche de grandes placeres;
De viajes imaginarios y elocuentes,
del vino que bebí en tu flor
en aras del amor y el devaneo.
Roberto Fernández
¡Amar es tener suerte!
¡Amar es gratitud!
Ya que el amor
es un festín lleno de estrellas
que nos hace tener erguida la frente
con una sonrisa eterna y reluciente.
Y mis labios debido al amor,
predican parábolas maravillosas
de sentimientos puros, y magia perfecta;
Y engendra en mi pecho grandes ilusiones,
dándole a mi vida un cúmulo de sensaciones.
¡Amar, Amar!
Qué la vida es bella!!!
y se va muy rápido
convirtiéndose en leyenda.
No habrá palabra en mí,
que no le dé significado al verbo amor,
porque, el que no ama la vida,
no ve con claridad lo que le espera.
Me alegro de sentir estas pasiones
porque no siento temores,
y vierto la copa de vino entre las flores
como trofeo de estas sensaciones.
Brindo pues, por los amores
que como lirios despojaron almas,
e hicieron sangrar el cáliz rojo
con el cual dibujó el pintor
hermosos corazones inspirado en la palabra:
“AMOR”
Roberto Fernández
Hay amor en tu encuentro ardoroso,
Hay pasión en magnífica eminencia,
Hay placer en ondulante transparencia,
Hay erupción en mi corazón por tu presencia.
Siento que se me consume el alma
Del placer de verte amada mía,
En tus ojos se ven la magnífica florescencia
del destello de amor que es poesía.
En cuanto vi tu cara de ángel,
En cuanto sentí el aire que respiras,
En cuanto al placer que tu sonrisa emana,
Me deslumbró el alma ese gran día.
Es tu belleza lo que me encanta
Que con solo mirarte, se me consume el alma
Y has dejado en mí, con este encuentro,
un sabor a jazmines
y el deseo de volver a sentir tu corazón latir..
Roberto Fernández