miércoles, 27 de diciembre de 2023

Adivinanza: “Amor perpetúo”


Me enamoré de la Luna de tal manera
Que puse mi corazón en la tierra
Para que siempre al pasar lo vea
Y me lo llene de lágrimas plateadas.

Me separa el día y la noche
Pero yo siempre le doy mi luz;
Un hechizo nos separó
Para que la tierra, -nuestra hija-
Viva eternamente de nuestro esplendor.
¿Quién soy?


Respuesta: Tu padre El Sol..

 La LAGUNA CON FORMA DE CORAZÓN, es real Y ESTÁ EN EL NORTE DE ARGENTINA. (...) El lugar es encantador aunque no es fácil de llegar. Pero quien visita Iruya (Salta) queda impactado por la belleza, los colores, el silencio y el azul del cielo. De yapa la Laguna Verde en San Isidro que tiene contorno de corazón.

El amor según la Biblia...


L
eyendo me dio curiosidad anotar lo que ésta bíblica habla sobre el amor.. es muy interesante!!!

7 Amados hijos míos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios.
8 El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.
1 Juan 4:7-8 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
1 Si no tengo amor, de nada me sirve hablar todos los idiomas del mundo, y hasta el idioma de los ángeles. Si no tengo amor, soy como un pedazo de metal ruidoso; ¡soy como una campana desafinada!
2 Si no tengo amor, de nada me sirve hablar de parte de Dios y conocer sus planes secretos. De nada me sirve que mi confianza en Dios sea capaz de mover montañas.
3 Si no tengo amor, de nada me sirve darles a los pobres todo lo que tengo. De nada me sirve dedicarme en cuerpo y alma a ayudar a los demás.
4 El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable.
El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie. No es orgulloso.
5 No es grosero ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa. No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho.
6 No aplaude a los malvados, sino a los que hablan con la verdad.
7 El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo.
8 Sólo el amor vive para siempre. Llegará el día en que ya nadie hable de parte de Dios, ni se hable en idiomas extraños, ni sea necesario conocer los planes secretos de Dios.
1 Corintios 13:1-8 (Biblia en Lenguaje Sencillo).


Roberto Fernandez

El Tocororo…

 

(“Ave nacional de Cuba.”)

Quédate en la isla Tocororo.
Sin tí, pierde esplendor quietud
y color el paraíso.
Pasión fuego en rojo pecho
desangra hilos de plata.
De huraño imagen caribe.
Encielado plumaje
serena y agita el alma.

Arpa de lluvia
pulsa las manos del viento.
Tentación de atraparte
y necesitas de selva, palmeras.

Yo, cruz del sur,
llanura, lucero,
campo abierto, sudestada.
Gracias Tocororo,
no siempre abril es otoño
también es primavera.

Rasga el aire salvaje armonía
del sonero mayor.
Vuelan entrecortados silencios,
códigos en múltiples idiomas.

Brisas hielo y cálidos aromas nos acercan.
Irónico destino nos separa.
No te vayas de la isla Tocororo;
Esperemos como ahora ráfagas de vida,
arpegios de notas fugadas.

Hablemos como ahora
con el ebrio lenguaje
de las flores para ensayar
recuerdos sin olvidos


Roberto Fernandez

 Conozcamos al Tocororo:

El tocororo. (Fam. Trogónidos, Esp. Protalus temnuros). Lo vi varias veces en los bosquecillos a orillas del río Bayamo cuando visité esa Provincia de Cuba. Este pájaro, que pertenece a la familia de los Trogónidos es, por lo tanto, pariente del quetzal de Guatemala; tiene las plumas de la cola alargadas, el pico ancho, grueso, con el borde dentado, y un plumaje muy bello. La parte encima de la cabeza, la nuca, el dorso y la región escapular son de color verde metálico; las partes laterales de la cabeza, azules; las remeras, parduscas con fajas blancas; las coberteras alares, azul acerco salpicadas de motitas blancas; las timoneras, externas, blancas y las interiores, de un color verde metálico. La parte inferior del cuello y el alto pecho son gris ceniza, y rojo cinabrio las restantes partes inferiores del cuerpo. El ojo es rojo brillante; el pico negro y pardo oscuro las patas. A semejanza de la mayor parte de los trogónidos, los tocororos viven aislados en lo más espeso de los bosques, pero no son tímidos, ni asustadizos, ni están siempre propensos a huir; sumamente curiosos, se posan cerca de las personas y las miran atentamente, lanzando de vez en cuando el grito de to-co-ro-ro, voz onomatopéyica al que deben el nombre vulgar.
Sin alejarse demasiado de la región boscosa donde están acostumbrados a vivir, estas aves capturan al vuelo mariposas, escarabajos, saltamontes, buscando también frutas; aveces llegan a los linderos de los bosques en procura de las misma. Durante el período del celo, se aparejan y construyen luego, en las cavidades de los troncos, el nido donde ponen de tres a cuatro huevos de un blanco azulado. Aunque estos pájaros son muy estimados por su belleza, no se acostumbra a tenerlos en cautividad; pues no toleran estar enjaulados y debatiéndose, destruyen o pierden casi todas las plumas.