viernes, 15 de diciembre de 2023

Temor


Pensé en dejarte, más no pude
Del precipicio salté con regocijo,
llegando al mar, que estaba embravecido
enjuagando mis pensamientos enloquecidos.

Las olas de ese mar, chocan y enfurecen
y otras vienen y la alcanzan,
entre espuma y fragor desaparecen
y con el trote de mi cuerpo corrompido.

Recordé entonces tu mirada,
y pedí perdón al Dios del mar,
porque mi vida sin ti, no tiene sentido.

Roberto Fernández

Personalidades


Ella misma no hubiera podido explicar ¡por qué conservarla,? ¡Si tanto la disgustaba! ¡Sólo mirarla, le era desagradable! No era siquiera uno de esos recuerdos que uno guarda, sólo por respeto de quien lo regaló. Y allí estaba, mirándola con aquellos ojos, que nada le decían.

Por eso aprovechó que su enamorado le regaló una linda figura de porcelana para deshacerse de aquella muñeca de trapos. ¡Fue a parar, al tanque de la basura! (...) Ese día había carnavales y por esos los basureros estaban muy apurados. En la prisa, no se dieron cuenta que una buena parte del contenido de los tanques, quedaba en la calle.

Otra muchacha regresaba a su casa muy triste, muy triste, ¡como en las películas! Pensaba que su vida ya no tenía sentido, ¡como en las películas!, Las lágrimas corrían por sus mejillas, ¡como en las películas! Y... Tropezó. Naaa eso no pasa en las películas. Para que nadie la viera llorar, caminaba mirando los adoquines de la Ciudad vieja. Fue así que sus ojos se encontraron con la muñeca de trapo.

¡Parecía sonreírle! Nunca antes había visto unos ojos de muñeca, tan expresivos. Sintió una esperanza cerquita y una sonrisa voladora se le posó en el rostro. Recogió con delicadeza a la muñeca y la apretó fuertemente contra su pecho. Cuando llegó a la casa, la puso en el mejor lugar, el que ocupaba aquel Osito de peluche que tanto le molestaba. Sin pensarlo mucho, lo echó a la basura.
Alguien seguramente, va a encontrar al Osito. ¿ A lo mejor eres tú?

Roberto Fernandez

El Sacromonte


Asoma con su luz ensortijado
muy cerca de Granada, el Sacromonte;
Con destellos de bronce relucientes,
con flores de verdad... Muy adornadas.

No son flores, aquellas de papel
que venden a turistas asustados
de rojo y violeta bien pintadas
con potingues de colores y pincel.

Impera en ese mundo agitanado
raíces de una raza incomprendida
alegre, muy grácil y repartida
al son de su compás ilusionado.

Pelo azabache, zapatos de tacón
fandanguillos sonando allí en la cueva
donde el aire por listo, se renueva...

Moza gitana que oprime el corazón.
Ya son las tres;
La dulce madrugada languidece,
El frío acosa
y entre estrellas una nube muy borrosa
clama en su voz,
la fiesta que nunca olvidaré.

NOTA:
El Sacromonte de Granada ofrece la variada geografía granadina: montaña, vega y ríos y una rica variedad étnica: árabes, judíos, castellanos y, por último, gitanos, con un nuevo tipo de vivienda, la cueva.

Los gitanos están instalados, desde el siglo XVIII en las laderas del Cerro de San Miguel y en la orilla del Camino del Sacromonte, el viejo camino musulmán de Guadix.

El cerro rojizo, seco, erizado de pitas y chumberas ofrece panoramas de indescriptible belleza: el conjunto de las torres de la Alhambra, las laderas blancas del caserío albaicinero y el verdor del Valle de Valparaíso por donde discurre el Darro.

Barrio Sacromonte
Las cuevas del Sacromonte se agrupan en torno a barrancos, formando así una especie de calles. Hay cuevas de varias categorías. Las más conocidas para el visitante son las dedicadas a las Zambras: espaciosas, blancas y adornadas de cacharros de brillante cobre.

Estas cuevas del Sacromonte de Granada están situadas en las proximidades del camino y son de fácil acceso. En las zonas altas del Sacromonte están las de los gitanos de condición más humilde, que disponen de la entrada que sirve de cocina y comedor y de uno o dos dormitorios, según sus posibilidades y las del terreno.

Sacromonte en Granada
Las cuevas del Sacromonte en Granada han sido hogar durante siglos de gitanos, bohemios y artistas flamencos. Alma poseída de profundas pasiones y oscuros misterios que se expresan en el espectáculo de sus Zambras.
El gitano como el judío es uno de los pueblos que a través de los siglos ha conservado pura su identidad racial.

Aunque los espectáculos del flamenco en el Sacromonte son excesivamente comerciales y dirigidos fundamentalmente a los grupos de turistas extranjeros, es imprescindible acercarse al menos una noche para asistir a una zambra en una cueva del Sacromonte.

Visítelos Le va a gustar. Se lo digo yo que estuve allí

Roberto Fernandez

Celos


Pequeño gorrión “el amor de mi amor,”
Que juegas con mi amada
Que te permite estar entre sus brazos.

Ella te pone sus dedos
para que los muerdas con tu Pico;
Quisiera jugar con ella así como tú
para calmar mi atormentado corazón.

Llevo dos meses detrás de ella y nada.


Roberto Fernandez