jueves, 28 de diciembre de 2023

Caso Cerrado y... eh dicho!!!!


H
oy es un día especial para Caso Cerrado y estamos como invitado de honor en esta Sala con la Doctora María Polo, y que tiene, como nosotros la esperanza de que pronto sea nuestra patria Cuba, libre y soberana como lo soñó Martí, ¿verdad Maku?


–Si Roberto, me siento muy contento de estar aquí en Caso Cerrado, y mucho más que nos vean en la televisión de Miami.
–En Caso Cerrado...hay mamá. Pues si es así me voy... Yo la TV no la quiero ver ni en pintura.
–Un momento, como vas a decir eso, después de haber sido anunciado. Mira yo creo que tu le debes explicar al público oyente que es lo que te sucede con la Televisión y sobre todo sobre Caso Cerrado, porque eso no debe ser normal.
–Mira, mejor escucha y tu me darás la razón:


“Yo la Televisión no la quiero
ni de jarana en mi casa,
porque ¿saben lo que pasa?
que cuando empieza Caso cerrado,
se me ajunta el barrio entero.


Desde que llega el primero
se acomoda en un Sillón,
el otro en un butacón y...
el tercero coge una silla,
y yo de bobo en cuclillas,
mirándola desde un rincón.


Cuando viene mucha gente,
a ver la televisión,
cada cual da su opinión,
por un canal diferente,
luego salta un imprudente
Y de cualquier cosa hace un relato
después grita un mendecato,
y otro se pone de pie
y el que menos disfruta y vé
soy yo.. el dueño del aparato.


¿Qué te parece compay?

– jajajaja Robertico pero eso es increíble, que te sucedan cosas así.
–Si Maku, a mi me sucede todo lo que a otros no le suceden, mira por ejemplo cuando yo estuve en el ejercito, era jefe de un batallón de infantería.. Y como tu sabes en las noches tenía que exigir que todos durmieran y no hablaran, para descansar y despertarse en la diana, para posibles maniobras...
–Eso es correcto y tu como Teniente, es lógico que le exija disciplina a la tropa..
–Así debe ser, pero por las noche escuchaba y eso era casi todos los días: “Pasarme la cantimplora, Pasarme la cantimplora...”
–No me digas Robertico y que hicistes.
–Pues Maku, un día me enoje y grite: ¡Firme, todos los soldados! (...) Se bajaron de la cama y se pusieron firme a lado de su cama y dije: ¡Batallón, los que están diciendo “Pasarme la cantimplora que den un paso al frente.” (...) Todos dieron un paso al frente excepto uno que se quedo en su puesto.
–Que bien, siempre hay un disciplinado, un soldado con honor.
–¿Honor? Yo le dije a la tropa, “ven este soldado, es digno de admiración y respeto.... Soldado, como se llama usted... Y el muy... Me dijo... Me llamo Pedro Pérez Capitán y me dicen.. La Cantimploraaaaaaaa..
–jajajaja, mira si se quieren divertir, en el próximo escrito lo haremos reír.

Roberto Fernandez

Paco y Pancho, “La Memoria”


–Muy buenas, pero que muy buenas tengan todos nuestros amigos.
–¡Queridos amigos, buenas, pero que muy buenas. ¡Paco…!
–¿Qué grito es ese, chico?.
–Disculpa mi querido amigo, pero es que hoy estoy muy contento, tan contento que deseo empezar cantando un estribillo de una canción que canta mi abuelo Pitaluga que a mí me gusta mucho.
–Bueno, pues para luego es tarde, mira ver si te gusta este compás y sígueme…
–¡Me encanta! ¡Allá voy! …(CANTANDO) “En el tronco de un árbol una niña clavo su nombre enchida de placer, y el árbol conmovido allá en su seno, a la niña una flor dejo caer. Yo soy el árbol conmovido y triste, tu eres la niña que mi tronco hirió…. Yo guardo para siempre tu querido nombre… ¿Y tú, que has hecho de mi pobre flor?.”
–¡Vaya te felicito!
–Gracias Paco, pero… ¿Por que me felicitas?
–¡Hombre, porque te acordaste de toda la letra de esta canción que por cierto es muy vieja.
–Ah, pero recuerda que yo tengo una memoria muy, pero muy prodigiosa.
–Eso me está pareciendo…
–Fíjate que yo me acuerdo del día en que yo nací.
–Que memoria más buena…
–Eso me viene de herencia, porque mi abuelo Pitaluga, es el hombre que más memoria tiene en el mundo.
–¿En… El mundo?
–Si señor. Fíjate que hace 20 años, el 26 de agosto de 1994, un periodista fue al pueblo de Regla, en la Habana, Cuba, para comprobar la memoria de mi abuelo, y cuando lo encontró le preguntó: “A ver, Pitaluga, ¿qué desayunó usted el 26 de agosto de 1962?
–¡El 26 de agosto de 1962!
–Entonces mi abuelo hizo memoria un instante y le dijo: “Yo desayune… Huevos.”
–¡Que bárbaro! ¡Que memoria!
–Pero eso no es nada. Ahora, al cabo de los 10 años de aquella pregunta, el periodista volvió a ver a mi abuelo de casualidad, y sin más allá, ni más acá, le preguntó: “A ver, Pitaluga, ¿qué desayunó usted el 26 de agosto del 1982?
–¿Cómo? –Y tu abuelo… ¿Que le dijo?
–Huevos, pero pasados por agua, porque con esta revolución de Fidel la manteca desapareció desde que él tomo el poder.
–“Y… ¿ayer que desayunó, almorzó y comió usted? Le volvió a preguntar el periódista. Chico y mi abuelo se puso algo furioso con el periodista y tomando su guitarra, ¿tu sabes lo que le contesto?
–Bueno, como está la cosa allá seguro que dijo “Huevos.”
–Pudiera ser así, pero mi padre me contó por teléfono que le canto esto que dice así:
–“El hambre en Cuba señores siempre fue muy natural pero se puso peor con el Periodo Especial, la gente de tanta hambre casi se estaban muriendo y de comida comían cuatro tajaditas de viento. ¡Hay ma ma Iné, hay ma ma Iné, cuando carajo me comeré un bisté!”
–Si te quieres divertir, Paco y Pancho te harán reír.

Roberto Fernandez
@magistralruna / YouTube